Liderazgo: orientar al equipo con claridad y dar el ejemplo.
Metas: establecer objetivos de ventas diarios, semanales y mensuales.
Motivación: reconocer los logros y mantener un buen ambiente laboral.
Seguimiento: revisar resultados, identificar problemas y buscar soluciones.
Capacitación: mejorar constantemente las habilidades de venta y servicio.
Organización: distribuir correctamente horarios, tareas y responsabilidades.
Comunicación: mantener una comunicación abierta y escuchar al equipo.